Implicando a residentes y turistas en la custodia del territorio
Ya hace 25 años que Amics de la Terra Mallorca se constituyó como asociación ecologista; desde entonces han promovido numerosas campañas con ánimo de involucrar a la ciudadanía en las cuestiones ambientales y dar a conocer las alternativas más sostenibles. Las diferentes áreas en las que trabajan van desde la educación ambiental escolar, hasta la incidencia política o las acciones reivindicativas en la calle; tratando diversas temáticas como la agricultura, los residuos o la justicia ambiental y económica.
Entre las valiosas actividades que realizan, también hay lugar para iniciativas de custodia del territorio. En 2016 empezaron un proyecto llamado “Iniciativas para la Contribución de Turistas Alemanes a la Conservación de la Sierra de Tramuntana”, financiado por la Fundación alemana DBU y en coordinación con BUND (Amigos de la Tierra Alemana) y BTE Turismo Consultoría. Se trata de una experiencia piloto que tiene la finalidad de estudiar cómo mejorar la conservación de la Sierra de Tramuntana mediante la implicación del turismo ya existente ya pequeña escala, conscientes de la importancia de este paisaje único que, a pesar de estar declarado Patrimonio Mundial UNESCO, sufre una creciente presión ambiental.
Así, el proyecto trata de ver cómo conectar la necesidad de recuperación y mantenimiento de los elementos que forman el paisaje de la Serra con la sensibilidad y ganas de contribuir de determinado sector del turismo que llega a la isla. Y la fórmula para esta conexión es directa: los propios turistas dedican un día de su estancia en ayudar en alguna labor de mejora de fincas con las que se ha llegado a un acuerdo para desarrollar esa experiencia. Sin embargo, los primeros pasos de la iniciativa se centraron en acciones de sensibilización, a través sobre todo de campañas informativas en las que se repartieron folletos y se hicieron encuestas sobre la fragilidad de la Serra y la problemática y retos para su conservación; dirigidas tanto a turistas de senderismo como a operadores turísticos alemanes y alojamientos turísticos de Sóller, Puerto de Sóller, Fornalutx y también a oficinas turísticas.
En una segunda fase, se llevaron a cabo 4 jornadas de voluntariado en fincas situadas en el Barranco de Binaraix, Can Silles y Can Catí, en las que se restauraron paredes de piedra en seco con la ayuda de un margen profesional y también se limpiaron y desbrozaron bancales de olivar. En estas jornadas participaron un total de 65 turistas alemanes, que pudieron vivir de cerca un paisaje que admiran, sintiendo en primera persona el esfuerzo que implica mantenerlo y aprendiendo a valorar el trabajo realizado por los habitantes pasados y presentes de la Serra.
Como toque final del proyecto piloto, este año se ha lanzado una página web que funciona como directorio de puntos de venta donde poder comprar productos de la Serra, con el objetivo de facilitar el consumo directo y local. También se ha creado una red de contactos entre las entidades y asociaciones implicadas en la conservación de la Serra, compartiendo información de unos y otros mediante un boletín trimestral. Adicionalmente, se realizó un Seminario de formación Ambiental para Guías de Montaña en el que participaron 45 guías profesionales, y se impartieron 5 talleres educativos sobre conservación de la Serra para unos 90 estudiantes de Ciclos Formativos de Actividades Físicodeportivas que serán futuros Guías. A partir de ese momento, el proyecto irá tomando forma gracias al aprendizaje obtenido a lo largo de estos 3 años.
Por otro lado, desde los inicios de Amics de la Terra se ha promovido la acción del voluntariado con población local y en otras fincas de la Serra, con las que se tiene algún tipo de acuerdo para la mejora de su estado y el mantenimiento de sus valores. Éste es el caso del propio Barranco de Biniaraix, donde vienen organizando jornadas populares de trabajo desde 2010, ayudando a reparar márgenes y limpiando el olivar.
En el caso de la finca de Son Torrella, en el techo de la Serra, la relación viene de más atrás. En este bello lugar las actividades se remontan a 1995 y se han centrado sobre todo en acciones de reforestación, con el objetivo de ganar terreno forestal en una finca en la que la actividad agraria había dejado poco arbolado y, así, evitar la erosión del suelo y beneficiarse de todos los demás servicios ecosistémicos que aportan los bosques.
En total se han plantado más de 70 ha con pino carrasco (Pinus halepensis), encinas (Quercus ilex), nogales (Juglans regia) y acebuches (Olea europea var. sylvestris). Para llevar a cabo esta enorme tarea, docenas de voluntarios/as de Amigos de la Tierra han participado no sólo en las jornadas de reforestación iniciales, sino también en jornadas de reposición de unos 600-800 árboles anuales, además de la colocación, mantenimiento y retirada de rejillas protectoras para evitar que las cabezas. Ha sido una reforestación con mucho éxito, tanto por esta gran colaboración de la sociedad como por detalles importantes, como es la valla metálica de 1,5 m de altura, que hace de primera parte de protección de las áreas reforestadas.
Esperamos que en Amics de la Terra sigan haciendo buen trabajo, avanzando en la tarea de acercar el paisaje a la gente e implicarlo en experiencias de custodia. Si desea participar en alguna de las iniciativas de Amigos de la Tierra, puede escribir a participacio@amicsdelaterra.org. Para más información, puede consultar su web www.amicsdelaterra.org y también el portal de puntos de venta de productos locales de la Serra
