Acuerdos bien dulces: APAEMA fomenta la apicultura ecológica en Mallorca

En el año 2015 la Asociación de Producción Agraria Ecológica de Mallorca – APAEMA – puso en marcha una iniciativa para fomentar la actividad apícola en ecológico en la isla, con la idea de buscar fincas en las que sus apicultores pudieran ubicar a los apiarios. Se trata de una actividad muy valorada por el bajo impacto que potencialmente tiene sobre el medio y las sinergias positivas que pueden surgir con otras actividades agrarias y la biodiversidad del entorno.

APAEMA FOMENTA LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

Sin embargo, el hecho es que no es fácil encontrar espacios en los que se pueda hacer apicultura ecológica certificada en Mallorca, ya que los requerimientos de distancia a otras fincas en producción convencional complican el trabajo: se necesita un espacio ecológico de 3 km de radio para asegurar que las abejas visitan flores libres de pesticidas. En este contexto, se pensó en fincas de gran valor natural y paisajístico, lo suficientemente grandes y aisladas como para poder acoger una producción en ecológico. Por ello se buscó la colaboración con fincas públicas, muchas de las cuales reúnen estas características.

Así, se logró un primer acuerdo con la finca de Son Real, en el término municipal de Santa Margalida, y más tarde se sumaron otros como Galatzó, en Calvià, y finalmente Planícia, en Estellencs, cuya superficie suma más de 2000 hectáreas. La colaboración con estas fincas se vehicula a través de un convenio entre APAEMA y las diferentes administraciones responsables, gracias al cual los apicultores asociados pueden ubicar apiarios después de pasar un proceso de selección y firmar unas garantías.

Grupo de integrantes del parque agrario de Palma
APAEMA FOMENTA LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

Los acuerdos son de un año de duración, prorrogables, y fijan un protocolo de actuación de la actividad apícola en cuestión, para respetar en todo momento el valor natural y patrimonial de la finca, sin afectar para nada al acceso habitual de parte de la población en general. De entre las condiciones del acuerdo, se incluyen, por ejemplo, un número máximo de colmenas, la correcta señalización del apiario, limitaciones en el uso del fumador, la creación de una franja de seguridad en torno al apiario o la vigencia de un seguro de responsabilidad civil.

Otros compromisos que adquieren los apicultores firmantes del acuerdo son la impartición de al menos un taller al año para los visitantes de la finca y la entrega de una memoria anual, en la que se recogen los resultados de la experiencia y el cumplimiento de los requisitos establecidos, así como de otros aspectos como el análisis de la potencialidad de un apiario en una finca pública, etc.

Grupo de integrantes del parque agrario de Palma
APAEMA FOMENTA LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

Después de los primeros años de recorrido, se han obtenido buenos resultados. Es cierto que la producción no es muy alta respecto a los estándares habituales, ya que estas fincas son prácticamente silvestres, con tierras poco fértiles y por tanto muy poca agricultura. Esto significa que las abejas dependen mucho de la climatología, sobre todo de la lluvia, sin la cual las plantas no tienen humedad en sus raíces y no segregan suficientemente néctar que ofrecer a sus flores. Si el año es malo, siempre queda la satisfacción de tener un apiario que contribuye a mantener la biodiversidad en una finca emblemática de Mallorca.

Eso sí, la miel que se obtiene posee unas características organolépticas excepcionales, lo que se ha valorado tanto en Baleares como más allá de nuestras fronteras. En 2016 la miel que sale de estas fincas obtuvo el galardón de producto ecológico del año en la Feria de Agricultura Ecológica organizada por APAEMA; por otra parte, la miel obtenida en Son Real ganó la medalla de oro en el concurso internacional de mieles ecológicas más prestigioso del mundo, “Biolmiel”, celebrado en Italia en 2018.

Grupo de integrantes del parque agrario de Palma
APAEMA FOMENTA LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

En relación a la formación, los talleres de apicultura que se organizan se llenan con rapidez y siempre queda una larga lista de espera, dado que se hacen grupos reducidos porque deben ser prudentes a la hora de explicar el mundo de las abejas observando una casera abierta, en lo que es un espacio muy reducido. También se celebran catas de mieles con los productos de estas fincas, que también despiertan mucho la curiosidad de la gente.

 

Por último, cabe decir que desde APAEMA también se impulsa la apicultura en ecológico a fincas privadas más pequeñas, aunque tenga más complicada la certificación por las razones antes expuestas.

Periódicamente se realiza una búsqueda de fincas inscritas en agricultura ecológica para que los más de 70 socios apicultores de APAEMA, que realizan un manejo ecológico de sus caseras, puedan ubicarlas. La miel que sale no puede certificarse en ecológico pero se minimiza el riesgo de contaminación, además de que resulta ser un beneficio para la finca porque ayuda en la polinización de sus cultivos. Además, la producción de miel es más elevada, sobre todo en fincas en regadío, obteniendo igualmente un producto de calidad que se vende muy bien.

 

Ojalá esta experiencia pueda seguir creciendo, tanto en fincas públicas como privadas, para que se extiendan los beneficios de la práctica apicola en ecológico para la biodiversidad y el paisaje de toda la isla.

Web APAEMA: www.apaema.net

Web de Caramelo: melcaramel.com 

Fotografías: Tarek Serraj